🎒 Vuelta al cole: la tecnología que sí ayuda a estudiar Ver la guía →
Explicado fácil

¿Mac o PC? La decisión que no depende del ordenador, sino de ti

Ni el Mac es mejor ni el PC tampoco: depende de lo que hagas. Ventajas reales de cada uno, los inconvenientes que nadie cuenta y cómo calcular el precio de verdad.

¿Mac o PC? La decisión que no depende del ordenador, sino de ti

Hay pocas preguntas que enfaden tanto a tanta gente como esta. Se lleva discutiendo desde los ochenta y, si buscas por internet, casi todo lo que vas a encontrar viene de alguien que ya eligió bando y quiere convencerte del suyo.

Hoy no voy a decirte cuál es mejor. Entre otras cosas porque esa pregunta no tiene respuesta.

La que sí la tiene es otra: cuál te conviene a ti, para lo que haces cada día y para cómo te gusta trabajar. Y para responderla hay que saber qué te da cada uno y qué te va a costar. Y no hablo solo de dinero.

Antes de nada te cuento de dónde vengo, que así sabes desde qué lado te estoy hablando.

Uso Mac desde 1985. Por aquel entonces no lo conocía nadie y yo era el rarito, el que aparecía con un ordenador que no se parecía a ninguno de los que había alrededor. Y aun con todas sus ventajas, llegó un día en que tuve que comprarme además un PC. No por gusto: había tareas para las que directamente no existía el programa, porque el Mac no estaba pensado para eso.

Eso era antes. Hoy encontrar algo que no puedas hacer con uno o con el otro cuesta bastante más. Por eso creo que el debate ha cambiado de sitio.

🍎 Lo que un Mac hace bien de verdad

Que todo funcione junto, y que funcione ya.

Apple fabrica el ordenador, el sistema y los chips, y ese control total tiene una consecuencia muy práctica: una estabilidad que cuesta mucho igualar. Enciendes, trabajas, cierras la tapa. Al día siguiente sigue todo donde lo dejaste. Sin drivers que actualizar, sin el antivirus dando la lata, sin sorpresas.

La batería es otra historia. Desde que Apple dejó Intel y puso sus propios chips, la cosa cambió de nivel: la propia Apple habla de hasta 15 horas navegando y 18 viendo vídeo en un MacBook Air. En uso real, con veinte pestañas abiertas y el brillo alto, cuenta bastante menos, pero sigue siendo una jornada entera sin buscar enchufe. Y sin ventilador, porque el Air directamente no lleva.

Los portátiles Windows se han acercado mucho con los chips Snapdragon, y algunos aguantan lo suyo. Pero de momento el listón lo sigue poniendo el otro.

Luego está lo del ecosistema, que si tienes iPhone te atrapa. Copias algo en el móvil y lo pegas en el Mac. Te llega un SMS y lo contestas desde el ordenador. Empiezas un correo en el iPad y lo acabas en el portátil. Son cosas a las que no das ninguna importancia hasta que las tienes, y luego ya no sabes vivir sin ellas.

Y duran. Para que te hagas una idea: la última versión de macOS, la de 2026, todavía se instala en un MacBook Pro de 2019. Siete años después de comprarlo, el ordenador sigue recibiendo el sistema nuevo. De segunda mano además se venden sorprendentemente bien. Apunta esto, que luego vuelve cuando hablemos de precio.

💻 Lo que un PC hace bien de verdad

Libertad, en todos los sentidos.

Eliges fabricante, tamaño, potencia, diseño y sobre todo precio. Hay portátiles Windows dignos desde 400 € y bestias de 3.000. En Mac entras por los 1.000 o 1.200 €, y ahí no hay negociación posible. Si tu presupuesto está justo, eso lo decide todo.

Con los juegos no hay ni debate. Si quieres jugar en serio es PC y punto. El catálogo de Windows es incomparablemente mayor, las gráficas dedicadas viven ahí, y por mucho que Apple intente atraer a los estudios, la mayoría de títulos no salen para Mac ni van a salir pronto.

También está la compatibilidad, que es un tema aburrido hasta el día que te toca. El programa de contabilidad que usa tu gestoría, el software raro de la empresa, esa aplicación vieja que solo existe para Windows. El PC es el estándar del mundo empresarial y con él casi todo va a funcionar. En Mac, de vez en cuando te topas con un "no disponible para macOS" y toca buscarse la vida.

Y se puede abrir. En muchos PC, sobre todo en torres, cambias la RAM, amplías el disco o le pones batería nueva tú mismo. En un Mac moderno va todo soldado: lo que compras el primer día es lo que vas a tener siempre. Eso te obliga a acertar de entrada y a pagar por adelantado el margen para crecer.

⚖️ Los inconvenientes que no suelen contarte

Del Mac: el precio de entrada es alto, ampliar memoria o disco al comprarlo sale carísimo, para jugar no vale, y si tu trabajo depende de un programa que solo existe para Windows, ni te lo plantees sin comprobarlo antes.

Del PC: la calidad varía una barbaridad de una marca a otra, y al mismo precio hay joyas y trastos. Windows pide más mantenimiento y sigue siendo más goloso para los virus. La autonomía real casi nunca es la de la caja. Y muchos portátiles baratos envejecen fatal: a los tres años van arrastrándose.

🤔 Entonces, ¿cuál?

Después de años usando los dos, mi conclusión es que no estás eligiendo un ordenador. Estás eligiendo cómo quieres que sea tu relación con él.

El Mac es un piso llave en mano. Pagas más, no puedes tirar tabiques, pero entras a vivir y todo funciona. El PC es comprar sobre plano: eliges cada detalle, pagas justo lo que necesitas y el mantenimiento corre de tu cuenta.

Unas pistas rápidas por si quieres ir al grano.

Si tienes iPhone o iPad, valoras que las cosas simplemente funcionen y trabajas con ofimática, diseño, fotos o vídeo, vete a un Mac.

Si juegas, si el presupuesto está ajustado o si dependes de programas concretos de Windows, PC sin dudarlo. Y lo mismo si te gusta trastear, ampliar y reparar tus propios equipos.

Si lo que quieres es olvidarte del ordenador y que aguante muchos años, Mac otra vez.

Y déjame terminar con una cuenta que casi nadie hace. No compares el precio de compra: divide el precio entre los años que te va a durar.

Un Mac de 1.200 € que aguanta ocho años sale a 150 € al año. Un portátil de 600 € que a los cuatro pide la jubilación sale a... exactamente lo mismo. Visto así, la diferencia de verdad no está en cuál es más caro, sino en cuánto puedes soltar hoy.

Esa cuenta la tengo comprobada en casa. Hace seis años, en el colegio de mi hija nos pidieron un ordenador para llevar a clase. Como no sabía qué uso le iban a dar, le compré un HP de 400 €... y el uso resultó ser Office 365 con su cuenta escolar y poco más. El ordenador duró ese curso y punto. Al año siguiente le compré un MacBook Air M1 que hoy sigue como el primer día, y con él va a empezar ahora su vida universitaria.

Y volviendo a lo del principio: cuarenta años después de aquel primer Mac, lo que de verdad ha cambiado es que ya casi no hay tareas imposibles en ninguno de los dos. Eso quita presión a la decisión. Los dos sistemas son maduros, seguros y capaces.

Así que el error no es elegir Mac ni elegir PC. El error es elegir el que tiene tu cuñado en lugar del que encaja contigo.

Y si al terminar te queda el gusanillo, esta misma discusión existe en el bolsillo: ¿iOS o Android? Mismo problema de bandos, misma manera de mirarlo.

Gracias por llegar hasta aquí. Si esto le ahorra la indecisión a alguien que conoces, pásaselo: le vas a ahorrar semanas de dudas y unos cuantos vídeos de YouTube que dicen lo contrario entre sí. 😉


📚 De dónde salen los datos

Por si quieres comprobarlo tú, que es lo suyo:

Lo de los 400 € de los portátiles Windows y lo de que a los tres años van arrastrándose no sale de ninguna estadística: sale de mirar catálogos y de lo que uno acaba viendo con los años. Lo digo para que sepas distinguir qué es dato y qué es opinión.

Explicado fácil Ordenadores

🔥 Los 10 mejores chollos tech de la semana, en tu correo

Cada viernes te mandamos las mejores ofertas seleccionadas entre cientos de rebajas de Amazon, más la historia del domingo. Gratis, sin spam, te das de baja en un clic.

🎉 ¡Ya casi! Revisa tu correo para confirmar la suscripción.

Algo ha fallado — inténtalo otra vez.